Alejandro III de Macedonia , conocido como Alejandro Magno fue el rey desde 336 a.C. hasta su muerte. Hijo y sucesor de Filipo y Olimpia de Epiro (algunas fuentes dicen que el dios griego Zeus era su verdadero padre). La historia de Olimpia y su hijo Alejandro por los medievos, dice así:
Reina: El inmenso prestigio de la figura de la figura de Alejandro Magno provocó la aparición de una versión legendario de su vida, que cristalizó en la Edad Media en el Romance de Alejandro. La historia comienzaba con un faraón de Egipto, Nectanebo. Ante una invasión de su país, huyó a Macedonia, donde fue acogido por Olimpia, recién coronada por Olimpia, recién coronada reina, ante quien se hizo pasar por un mago.
Embarazada: Olimpia confió a Nectanebo su temor de que Filipo planeaba asesinarla. El egipcio le ofreció su protección, al tiempo que le profetizabaa que tendría un hijo del dios Amón (equivalente egipcio de Zeus), quien se presentaría bajo la forma de un dragón. Pero fue el mismo Nectabeo el que tomó esa aparencia para fecundar a la reina dándole un beso durante un banquete.
Madre: Durante el embarazo de Olimpia, Nectabeo veló por la suerte del futuro héroe. Convenció a Olimpia de que retrasara el parto hasta el momento en que el planeta Júpiter alcanzara su cenit. Unas águilas protegerían el tejado del palacio. Al nacer, Alejandro tenía el pelo rubio y rizado, como un león, su cara era alegre y sus ojos vivos: presagios de su destino de conquistador.
Repudiada: A la muerte de Nectanebo, Alejandro lo relevó en el papel de protector de Olimpia. Cuando Filipo la repudió para casarse con Cleopatra, Alejandro se presentó en el palacio para defender a su madre. Mató a un cortesano que quiso burlarse de él, y cuando Filipo quiso castigarlo, tropezó y cayó al suelo. Alejandro cogió su espada para hacer una matanza entre los invitados.
Viuda: Filipo fue asesinado en el banquete de bodas de su hija Cleopatra. El autor del magnicidio fue Pausanias, uno de los grandes corps del Monarca. Alejandro Magno, convertido en rey, lo hizo ahorcar de inmediato. Según la leyenda, Olimpia fue la instigadora secreta del asesinato, y habría acudido por la noche al cadalso a hacer una ofrenda al hombre que la había vengado.
Ejecutada: La leyenada del Romance de Alejandro recoge también los sucesos posteriores a la muerte del gran conquistador, y en particular el destino de Olimpia. Derrotada por Casandro, éste le sometió a juicio y la hizo condenar a muerte. Algunas versiones sostienen que los soldados encargados de la ejecución se atemorizaron al mirarla a los ojos, pero la sentencia se cumplió.
Alejandro Magno había recibido una excelente educación, fue tres años discípulo del gran filósofo griego Aristóteles y tenía las obras de Homero como libros de continua lectura.
Fundó un imperio que se extendía del Indo al Danubio, en el que se mezclaban culturas, religiones, pueblos y economías diferentes, que supo mantener unidas. Su actuación es un ejemplo a seguir hoy día en muchos aspectos. Como militar fue un general de absoluta primera fila. Su sexualidad no era especifica, no se sabía si era heterosexual, homosexual o incluso travesti (en las fiestas se vestía con un vestido plateado de Atenea).
Fundó numerosas ciudades, donde asentó a los veteranos de su ejército. La más famosa fue Alejandría, en el delta del Nilo.
En la personalidad de Alejandro todo era desmesurado y grandioso. Rasgos negativos fueron el dejarse llevar de la ira, que le hizo cometer algunas barbaridades, como el incendio de Persépolis. Fue también un gran bebedor. Con los vencidos fue generoso y les otorgó el perdón. Otras veces se dejó llevar de la cólera y asesinó a algunos de sus seguidores, como Parmenion y Filotas, muertes que lloró amargamente.
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